martes, 24 de enero de 2017

Dedicado a mí


Ya no finjo lo que siento,
ni grito en silencio,
porque he descubierto que,
hoy,
yo soy mi mejor premio.


Suelto susurros en forma de orgasmos,
esperando que no te alarmes,
pues no son falsos,
y sonrisas se me escapan cada mañana
viéndote,
tras el marco de mi ventana.


¿Crees que miento? 
¿Que ahora no echo en falta tu aliento?
Pero qué le hago,
si sueño con tus manos.


Mi cama húmeda,
a veces lo entiendo, otras me sorprendo,
y busco una excusa,
hasta que recuerdo tu piel desnuda.


Que sí, que necesito cohesión,
y quizás un poco de control.
Pero, mi amor,
en esta cama para dos,
yo sola... no.


Y, quizás, no hayas entendido nada.
Quizás pienses que esto,
es pura poesía barata;
que hablo de sexo;
pero que sepas que yo,
masturbarme,
no pretendo.


Soy sincera, y te lo explico;
a veces te espío, 
pues vives enfrente,
y aún temiendo que me veas,
te observo, te veo.


Y si mi cama está húmeda, 
no es por los sueños,
sino por mis ojos,
que cada vez que los cierro
lloran sin cesar...
temiendo que tú nunca los vayas a mirar.


Lo intenté de todas formas,
y si ahora no estamos a solas,
es porque yo misma,
me prefiero ante estas hojas.


Te busqué, y no te encontré,
y tal vez los murmullos que salen de mi boca
en tono de queja,
son simples frases sueltas,
añorando tu presencia.


Maldita sea, 
¡me has quitado la cordura!
Y aún sin vernos puedo admitir,
que tú, 
eres imprescindible en mi vida
pero,
que yo,
me quiero demasiado a mí misma.


Por eso esto va dedicado a mí.

PD: Antes de iros, os recomiendo que os paséis por este blog, http://laluzdeunasonrisa.blogspot.com.es/ ya que estoy segura de que os va a encantar tanto como a mí.


viernes, 6 de enero de 2017

Sentimientos ocultos

  Te quiero.


  Escribo esto con un último esfuerzo,
tal vez desperdiciando fuerzas, pero siento que debo;
quizás sufra, y no llegue a conseguir un final,
y mi pulso no se deje del todo controlar.


  Te quiero.


  Sin embargo, siento que debo hacerlo,
porque prefiero tener un papel entre mis manos
que una pistola apuntando, y disparando...
disparándome, más bien.


  Te quiero.


  Siento que no tengo fuerzas para seguir,
o más bien para caminar sin ti;
y es estúpido, porque este amor de años
se ha transformado en lágrimas y daños.


  Te quiero.


  Dime; ¿en realidad alguna vez me quisiste?
Porque no creo que de un amor tan profundo,
se pase a un odio tan tóxico, tan bruto;
ni pasemos de no mirarnos por deseo
a no hacerlo por puro asqueo.


  Te quiero.


  Te quiero, ¿es que no lo lees?
Tal vez ese siempre fue mi problema,
que escribo las cosas en letra pequeña,
y la cursiva suele ser mi arma defensiva.


  Te quiero.


  Tic, tac; 
¿llevo tantas horas escribiendo?
El tiempo ha pasado casi corriendo,
pero yo sigo notando tu aliento.
Te deseo, y ya no me da miedo decirlo.


  Te quiero.
Y sí, ya no lo oculto porque ya todo me da igual.
Porque total, ahora que no estás,
¿qué daño me puede pasar?
Temía un rechazo tuyo, 
un "no, es mejor que seamos amigos",
un golpe que me dolería como una pedrada,
y que me mataría lentamente,
como el cigarro que compartíamos siempre.
Amor mío, te quiero,
y tal vez estoy siendo cobarde, 
diciendo cosas que no debo,
cuando no debo,
y donde no debo. 
Pero te quiero, y esto es lo que siento
cada vez que te veo.